
Es un ritmo contemporáneo que nació hace 26 años en la ciudad de
Cartagena de Indias (
Colombia) con una gran influencia de palenque San Basilio y que a través de los encuentros de Música del Caribe de los años 80 que se realizaban en Cartagena se extendió luego a nivel nacional e influyo recíprocamente en géneros internacionales similares como El
Reggaeton, el
Raggamuffin y otros. El genero Terapia nació como una adaptación de ritmos africanos (soukous, highlife, mbquanga, juju) con vibraciones antillanas (rap-raggareggae, compás haitiano, zouk, soca y calipso) e influencias de la música descendiente de lo indígena y afrocolombiana (bullerengue, mapalé, zambapalo y chalupa). Esta fusión de ritmos configuró una nueva cultura musical urbana en el contexto caribeño, que se consolidó en las barriadas cartageneras a mediados de los años ochenta. Luego en los años 90 sufrió una serie de cambios tanto en sus contenidos, como en su música, acompañado de fenómenos digitales, placas (intervenciones arrítmicas) y siendo tanto amada como rechazada por los sectores élites del país, generando así un genero bastante diferenciado de sus orígenes que lo inspiraron.
En sus inicios se difundió a través de los potentes equipos de sonido denominados picós (pick-up) que suenan en las verbenas o casetas. Se caracteriza porque la base rítmica prevalece sobre las líneas melódicas y armónicas, convirtiéndola en una expresión musical bailable en la que predominan una fuerza y una plasticidad desbordantes. Los instrumentos empleados en la ejecución de este alegre y contagioso ritmo son la voz, la batería, las guitarras eléctricas, el bajo, las congas y el sintetizador, que añade efectos rítmicos.
Este género musical tiene, como sus elementos únicos, una división temporal de tres aceleraciones, la música inicial, el coro y un tercer elemento llamado el Despeluque, que es propio de ritmos fuertes y repetitivos acompañado por lo general de placas (intervenciones digitales)
Con un lenguaje popular y lleno de inventivas los champeteros cantan sus vivencias. Las letras, sobrepuestas a pistas africanas o con música original, evidencian la actitud contestataria de los sectores afrocartageneros discriminados, que arremeten contra la exclusión social y económica o cuentan sus sueños de cambio y progreso.
Músicos intérpretes
Abril y Soto (2002) mencionan como las "estrellas de la champeta" aquellos artistas que han logrado trascender el entorno local y firmar contratos con los grandes sellos discográficos nacionales e internacionales. Aquí mencionan a “El Sayayín”, “Mr. Black” (Edwin Antequera), “El Afinaito” (Sergio Liñan), “Álvaro El Bárbaro” (Álvaro Zapata), Elio Boom (Francisco Corrales) y Viviano Torres. Este último además agrupó a Anne Swing que tuvo éxito internacionalmente a finales de la década de los 80s, llegando a estar en los Top 40 de los
Estados Unidos.
Otros artistas destacados más recientemente son “El Jhonki”(Jhon Einster Gutíerrez Cassianis), que falleció en el año 2005, y “El Michel” que crea un disco a manera de himno referente al ser champetudo.
Intérpretes relacionados:
cantante
Carlos Vives se apropia del género Terapia-Champeta en la canción Pa' Maite y deja ver parte de esta influencia en otros temas.
El cantante de salsa
Joe Arroyo dedicado a resaltar lo afro-descendiente y lo autóctono del caribe y Cartagena, mezclar diversas influencias musicales, fundamentalmente con los géneros negros como la champeta, nombrada en muchos de sus discos con la muletilla de ”champetuo” como por ejemplo La rebelion.